Trabajadores brasileños en el área metropolitana de Lisboa: razones del flujo migratorio (2011-2020)
Onofrio Di Spirito(*)
ARK CAICYT: https://id.caicyt.gov.ar/ark:/s24690732/6f8ubkuna
Resumen
El objetivo del presente estudio es arrojar luz acerca de las principales razones de la emigración de brasileños al área metropolitana de Lisboa, Portugal. Existen muchas similitudes culturales entre estos dos pueblos, fruto del vínculo histórico de más de cinco siglos que se originó con la colonización portuguesa en Brasil, y que contribuyen a mantener vivo el flujo migratorio entre estos dos países. Este análisis utiliza el método de investigación cuantitativa como parámetro de abordaje: se realizó una encuesta en línea, mediante un cuestionario dirigido a los trabajadores brasileños residentes en el Área Metropolitana de Lisboa (AML) y la observación de fuentes secundarias. Los resultados muestran que hay cuatro factores principales detrás de la migración de brasileños a dicha área entre 2011 y 2020: calidad de vida, trabajo, reunificación familiar y estudios. Cabe destacar que la búsqueda de calidad de vida fue la razón más citada por los participantes en la investigación y está intrínsecamente ligada a las demás motivaciones.
Palabras clave: Flujo migratorio; Brasileños; Área metropolitana de Lisboa; Motivos de emigración; Calidad de vida.
Brazilian workers in the Lisbon metropolitan area: reasons for the migration flow (2011-2020)
Abstract
The aim of this study is to find out the main reasons for the emigration of Brazilians to the Lisbon metropolitan area, Portugal (LMA). There are many cultural similarities between these two people, as the result of more than five century historical bond started with the Portuguese colonisation of Brazil, and which contributes to keep the migratory flow between these two countries alive. This study uses the quantitative research method as an approach parameter: a web survey was carried out by means of a questionnaire addressed to Brazilian workers residing in AML and the observation of secondary sources. The results showed that there are four main reasons behind the migration of Brazilians to AML between 2011 and 2020: quality of life, work, family reunification and education. It is worth noting that the search for quality of life was the major reason by the research participants and is intrinsically linked to the other motivations.
Key words: Migratory flow; Brazilians; Lisbon metropolitan area; Reasons of emigration; Quality of life.
Trabajadores brasileños en el área metropolitana de Lisboa: razones del flujo migratorio (2011-2020)
Introducción
El estudio de los flujos migratorios en Portugal es amplio y complejo; está caracterizado por influencias socioeconómicas, políticas y culturales, especialmente en las últimas décadas. Con el fin de ayudar a comprender los principales puntos que han marcado la historia reciente del movimiento migratorio hacia Portugal, Baganha, Marques y Góis (2009) presentan una división tripartita para contextualizar las diversas fases que han determinado la inmigración y la emigración en el país, desde la descolonización hasta los albores del siglo XXI. A esta tesis se añade la teorización, propuesta por Fernandes, Peixoto y Oltramari (2021), de la cuarta oleada que termina con el inicio del año 2020.
La primera fase, de 1974-1975 a 1985, tuvo como telón de fondo la descolonización, un momento crítico para la reformulación de las leyes portuguesas sobre la adquisición de la ciudadanía y que repercutió en la nueva composición demográfica de Portugal, marcada por una importante oleada de inmigrantes procedentes de las antiguas colonias africanas. La descolonización no sólo reconfiguró el panorama político portugués, sino que también actuó como catalizador de la reunificación familiar y la creación de redes migratorias no oficiales. Estas redes, a su vez, se convirtieron en importantes vías de comunicación para nuevas oleadas de inmigración, reforzando la presencia de comunidades de inmigrantes en el país (Baganha, Marques y Góis, 2009).
La segunda fase, de 1986 a 1999-2000 aproximadamente, se caracterizó principalmente por la adhesión de Portugal a la Comunidad Económica Europea, que no sólo favoreció el crecimiento económico del país, sino que también creó nuevas oportunidades para la inmigración. Este periodo se caracterizó por la creciente presencia de inmigrantes procedentes de Brasil, Europa y Norteamérica. A diferencia de la primera fase, en la que predominaron los inmigrantes procedentes de antiguas colonias con vínculos históricos con Portugal (En 1985, el número de extranjeros que residían legalmente en el país era de 79.594, de los cuales aproximadamente el 44% eran ciudadanos de países africanos con el portugués como lengua oficial), esta fase introdujo una mayor variedad de orígenes y perfiles socioeconómicos, con un aumento gradual y constante de inmigrantes procedentes de Asia y Centro-Sud América (Baganha, Marques y Góis, 2009).
La tercera fase, desde principios del milenio hasta 2003/2004, se distingue de las anteriores por su concentración en la construcción, el turismo y sus industrias conexas. Una transformación relevante de este período fue la diversificación geográfica de los flujos migratorios, que empezaron a incluir inmigrantes procedentes de Europa del Este, una población con la que Portugal no tenía vínculos históricos, culturales o políticos previos. El aumento diversificado de la inmigración se vio estimulado por políticas migratorias flexibles y un entorno económico favorable, lo que convirtió a Portugal en un lugar atractivo para "inmigrantes improbables" (Baganha, Marques y Góis, 2009), llamados así por la inesperada magnitud del flujo migratorio que generaron.
Los últimos años han marcado un nuevo cambio, que ha dado lugar a lo que se ha denominado la cuarta ola de migración brasileña a Portugal. Con el fin de la crisis financiera que azotó a Portugal entre 2011 y 2014, se ha iniciado un nuevo ciclo económico y político, caracterizado por importantes señales de crecimiento, con especial referencia al aumento del empleo. Durante esta última ola, que se considera finalizada a principios de 2020 con la llegada de la pandemia de Covid-19, la inmigración ha vuelto a aumentar en Portugal, con una clara relevancia de las llegadas procedentes de Brasil (Fernandes, Peixoto y Oltramari, 2021).
En cuanto al movimiento migratorio entre Brasil y Portugal, Santos (2016) afirma que no se trata de un fenómeno emergente; al contrario, está arraigado en las trayectorias históricas, sociales y culturales de ambos países. Con más de cinco siglos de intensos movimientos de población, inicialmente marcados principalmente por la emigración portuguesa a Brasil, en los últimos años este complejo patrón de movilidad humana ha sufrido importantes reorganizaciones, que el autor denomina "futuro abierto", una dinámica aún en formación y, por lo tanto, refractaria a categorizaciones definitivas. Históricamente, desde el período colonial, la migración portuguesa a Brasil se ha visto catalizada por una serie de factores, entre los que destacan las oportunidades económicas y las cuestiones políticas y demográficas; una complejidad que se acentúa aún más en el período posterior al año 2000, cuando la globalización y los cambios en las políticas de inmigración de ambos países comienzan a tener un impacto decisivo.
Barbosa y Lima (2020) explican que la relación bilateral entre Brasil y Portugal, basada en siglos de múltiples interacciones, sigue siendo un pilar para comprender los patrones migratorios contemporáneos. La naturaleza cambiante de estos flujos, en términos de intensidad y composición demográfica, ha sido significativa en el siglo XXI, ya que la reciente migración de Brasil a Portugal refleja una convergencia de influencias que van más allá de los lazos históricos y culturales, abarcando variables económicas, políticas y sociales. En particular, el perfil de los emigrantes brasileños a Portugal ha experimentado transformaciones sustanciales, incluyendo una creciente feminización y un mayor nivel educativo. Las motivaciones para emigrar también se han diversificado, desde la búsqueda de mejores condiciones de vida hasta el deseo de escapar de la violencia y la inestabilidad política en Brasil. Además, las prácticas de transnacionalidad, alimentadas por los avances tecnológicos en la comunicación, parecen reconfigurar las nociones tradicionales de migración y retorno (Barbosa y Lima, 2020).
Teniendo en cuenta lo anteriormente dicho, el presente estudio analiza las motivaciones de los trabajadores brasileños inmigrados en Portugal, en particular al Área Metropolitana de Lisboa (AML). Hay varias razones para centrar la investigación en esta región, en detrimento de otras regiones del país. En primer lugar, el AML es la región más densamente poblada de Portugal y es un importante centro económico nacional, que representa el 36% del Producto Interior Bruto (PIB) del país. Además, el AML no se limita a la capital, Lisboa, sino que se extiende a 18 municipios (conshelos) circundantes, que suman una población aproximada de 2,8 millones de habitantes. Esta densidad de población, unida a su importancia económica, hace que la región resulte atractiva para los inmigrantes que buscan mejores oportunidades de trabajo y de vida. Los datos oficiales confirman la tendencia de los brasileños a emigrar al AML. En 2011, 59.932 brasileños entraron en la región. Una década más tarde, en 2020, este número aumentó significativamente a 87.112. De este contingente, 35.655 brasileños tenían un empleo formal en la sociedad receptora, la mayoría en el grupo de edad de 25 a 44 años (INE, 2022; SEF, 2020; MTSSS, 2020).
Con referencia a la necesidad de vincular este estudio a un marco temporal preciso, se decidió limitar la investigación a la década de referencia de 2011 a 2020, ya que de lo contrario habría corrido el riesgo de ser indefinida y dispersiva. Esta delimitación se debió con el fin de disponer de datos estadísticos oficiales adecuados para llevar a cabo los análisis, teniendo en cuenta también los contextos socioeconómicos específicos y significativos que caracterizan al país de origen y al país de destino. A Portugal, que vivió una fuerte crisis financiera en los primeros años de la segunda década del siglo XX, seguida de una importante recuperación, se contrapone Brasil, que atraviesa actualmente "la peor década de la historia de la economía brasileña en los últimos 120 años" (Ferrari, 2019), una situación que ha obligado a muchos trabajadores a buscar oportunidades en otros países, siendo Portugal el destino preferido por su proximidad lingüística y cultural (França & Padilla, 2018). En relación con el mercado de trabajo, la precariedad laboral ha sido una preocupación creciente, especialmente entre los jóvenes trabajadores brasileños en Portugal (Leal, 2020). El género es otro elemento clave en este contexto; las mujeres brasileñas se enfrentan a retos específicos al entrar en el mercado laboral portugués (França, 2012; Neves et al., 2016).
Además de las razones económicas, los factores de seguridad y calidad de vida surgen como importantes impulsores de los flujos migratorios. El aumento de la criminalidad y la percepción de inseguridad en Brasil hacen del AML un destino atractivo por su relativa seguridad (Fraga, 2015; Pereira, 2019; Silva, 2021; Wacquant, 2001). La búsqueda de una mejor calidad de vida es un importante motor de la migración (Soares, 2004; Ravenstein, 1980), junto con la búsqueda de mejores oportunidades de trabajo (Portes, 1976) y la reunificación familiar (Fonseca et al., 2005).
Se puede observar que la literatura ofrece un amplio marco teórico que explora las razones del movimiento migratorio internacional, que incluye el flujo de trabajadores brasileños hacia AML. Dada la creciente presencia de brasileños en AML en los últimos años, este estudio pretende responder, de una manera más específica, a la siguiente pregunta de investigación: ¿cuáles son las principales razones por las que los brasileños eligen esta área metropolitana como destino migratorio?
La decisión de emigrar es compleja e implica una serie de factores que van más allá de los límites geográficos. Para muchos se traduce en la perspectiva de integrarse en una comunidad percibida como más segura, con más oportunidades de empleo y, fundamentalmente, con acceso a servicios públicos de mayor calidad que los disponibles en su país de origen. Por lo tanto, en relación con la pregunta anterior, la hipótesis es que la combinación de estos factores desempeña un papel decisivo en la decisión de los brasileños de emigrar al AML.
Sin embargo, todavía hay espacio para estudios científicos que profundicen en el tema, con el fin de ofrecer una imagen lo más completa posible de este complejo fenómeno. De esta manera, a la luz de lo anteriormente comentado, este estudio se justifica en la propia presencia de brasileños en AML ya que trasciende la mera representatividad numérica, implicando profundas reverberaciones socioeconómicas para la región. A medida que estos inmigrantes se integran en la sociedad local, su influencia en diversos sectores de la economía se hace evidente, promoviendo la diversidad y llenando potencialmente las lagunas existentes en el mercado laboral. A su vez, esta integración influye y se ve influida por las políticas de integración e inclusión, consolidando a AML como una región cosmopolita capaz de adaptarse a las vicisitudes de la globalización. Desde el punto de vista académico, el análisis de la migración brasileña a AML se revela fundamental para descifrar la dinámica migratoria contemporánea. Este locus específico permite investigar en detalle los patrones migratorios, las motivaciones subyacentes y las repercusiones de la migración en las sociedades de origen y de destino.
En este sentido, la sociología del trabajo ha tratado de comprender el vínculo entre trabajo y movilidad a lo largo de los años. En este contexto, la migración brasileña a AML se ha revelado como un caso de estudio que refleja las complejas interacciones entre factores socioeconómicos, profesionales y personales. Por ello, esta investigación profundiza en las motivaciones específicas que impulsan esta migración, identificando cuatro ejes claros: calidad de vida, trabajo, reagrupación familiar y estudios. Otras dimensiones, como las diferencias de género en las motivaciones migratorias, la influencia de la edad y el nivel educativo y el impacto del contexto profesional, añaden nuevas capas de complejidad al fenómeno.
Esta investigación, por lo tanto, no sólo arroja luz sobre las especificidades de la migración brasileña a AML, sino que también sienta un precedente para futuros estudios que busquen comprender la intersección entre las decisiones laborales y migratorias en diversos contextos internacionales. A partir de los resultados observados, este artículo busca contribuir a una comprensión más profunda de los factores que impulsan la migración, analizando el caso de los brasileños en AML en Portugal como un estudio empírico relevante.
Metodología
Como señala Mauceri (2019), las estrategias cualitativas pueden incorporarse a la investigación cuantitativa de diversas maneras. Esta integración varía dependiendo de la función de las estrategias cualitativas en el diseño del estudio -ya sea instrumental o constitutiva- y del orden temporal -ya sea secuencial o concurrente- en el que se desarrollan las dos fases de la investigación. En el contexto de este estudio, el método "instrumental-secuencial" de integración de la investigación cualitativa y cuantitativa cumplió la función fundamental de orientar la fase de diseño del cuestionario a través de la investigación cualitativa precedente. Así pues, esta integración entre metodologías de investigación tiene dos características específicas: la primera es la instrumentalidad, ya que las estrategias cualitativas desempeñan una función de apoyo para mejorar la calidad de los datos; la segunda es la secuencialidad, ya que las dos fases de investigación se llevan a cabo en marcos temporales distintos.
El estudio, centrado en los trabajadores inmigrantes brasileños en el Área Metropolitana de Lisboa (AML), comenzó con 19 entrevistas piloto semiestructuradas, apoyadas en el método de investigación cualitativa. Las entrevistas desempeñaron un papel instrumental en la siguiente fase, que consistió en la creación de una encuesta en línea, también conocida como web inquiry, realizada mediante un cuestionario estructurado disponible en la plataforma Google Forms. Los resultados analizados en el artículo se basan en los datos recogidos a través de este cuestionario.
Este último, compuesto por treinta y ocho preguntas, se estructuró en dos secciones. La primera sección estaba dedicada a caracterizar el perfil de los participantes, mientras que la segunda se centraba en los aspectos centrales del tema de la investigación doctoral. A través de un enlace (URL), los participantes visualizaron una breve descripción del estudio y el formulario de consentimiento libre e informado para acceder al cuestionario. Tras aceptar las condiciones, los participantes tuvieron la oportunidad de responder al cuestionario, con plena libertad para decidir si accedían y si respondían o no.
Para la encuesta se utilizó la plataforma Google Forms por su eficacia a la hora de automatizar la recogida de datos. Las respuestas de los participantes se guardaron inmediatamente en una hoja de cálculo de Excel, que no solo catalogó las respuestas individuales a cada pregunta, sino que también registró la fecha y hora de envío de cada cuestionario. Según Joncew, Cendon y Ameno (2014), el uso de la web survey es apropiado cuando se tiene una población objetivo bien definida y una base de datos manejable, lo que garantiza la obtención de una muestra de datos significativa y representativa. Un aspecto distintivo de las encuestas en línea es su naturaleza autoadministrada, que reduce la probabilidad de que los encuestados se sientan presionados o coaccionados para proporcionar respuestas específicas, eliminando los sesgos a menudo asociados con las encuestas realizadas en persona o por teléfono; esta característica aumenta la fiabilidad y validez de las respuestas.
El cuestionario en línea estuvo disponible desde agosto de 2021 hasta marzo de 2022, durante un total de 225 días. Durante este período, se divulgó en las redes sociales Facebook (grupos como “Brasileiros em Portugal”, “Brasileiros em Lisboa 🇧🇷🇵🇹”) y LinkedIn (grupo “Brasileiros em Portugal PT”), además de enviarse por correo electrónico y WhatsApp. Durante este período, 203 brasileños que viven y trabajan en el área metropolitana de Lisboa respondieron al cuestionario.
Para el análisis, los datos recogidos se tabularon con el programa Statistical Package for the Social Science (SPSS), lo que permitió un examen detallado de las respuestas y la elaboración de gráficos representativos. La significativa participación de inmigrantes brasileños en las respuestas al cuestionario demuestra la relevancia del tema y subraya, aún más, la importancia de analizar las motivaciones que les impulsan a vivir en suelo portugués.
En cuanto a las fuentes secundarias utilizadas para apoyar los datos recogidos en la investigación, además de monografías sobre el tema, se consultaron artículos científicos y tesis. Asimismo, se extrajo información sobre aspectos clave de la migración de brasileños a Portugal, en particular de la AML, de bases de datos como las del Instituto Nacional de Estatísticas, el Serviço de Estrangeiros e Fronteiras y el Ministério do Trabalho, Solidariedade e Segurança Social, así como de otros organismos gubernamentales portugueses, y del Instituto de Pesquisa Aplicada brasileño.
a) Perfil de los participantes
En cuanto al perfil de los participantes, el primer aspecto que se tuvo en cuenta fue el género. De los 203 inmigrantes brasileños que respondieron al cuestionario, 123 (60,6%) eran mujeres, mientras que 80 (39,4%) eran hombres. Estos encuestados emigraron de Brasil para establecerse en Portugal, concretamente en el AML, en el periodo comprendido entre 2011 y 2020.
El perfil de los encuestados está en consonancia con la tendencia observada en la tasa de inmigración de brasileños en el AML en la década entre 2011 y 2020. Durante este período, en todos los años registrados, el número de mujeres brasileñas que entraron en el AML superó significativamente al de los hombres. En 2020, por ejemplo, el AML recibió 38.631 inmigrantes brasileños del sexo masculino, frente a 48.481 inmigrantes del sexo femenino, generando un saldo positivo de 9.850 mujeres. Esta información es confirmada por datos del Serviço de Estrangeiros de Fronteiras (2020). El predominio de las mujeres entre los inmigrantes brasileños en el AML, destacado tanto por esta investigación como por las estadísticas oficiales, refleja la dinámica demográfica específica de esta población en el contexto migratorio lusitano.
En concreto, las inmigrantes brasileñas superan en número a los hombres en la AML. Sin embargo, estas mujeres se enfrentan a retos únicos derivados de las diferencias culturales y la discriminación de género. Aunque muchas intentan mejorar su calidad de vida emigrando, encuentran obstáculos para encontrar trabajo e integrarse en la sociedad portuguesa. Según França (2012), después de llegar a Portugal, se produce una disminución de la movilidad profesional de las mujeres brasileñas. Inicialmente, tienen dificultades para obtener puestos que correspondan a sus cualificaciones profesionales. Sin embargo, con el tiempo, esta tendencia disminuye, aunque no alcanzan la equivalencia entre cualificación y ocupación experimentada anteriormente en Brasil.
Neves, Nogueira, Topa y Silva (2016) destacan la importancia de las mujeres inmigrantes en Portugal. Su mano de obra se ha vuelto esencial, especialmente en las actividades domésticas, satisfaciendo una demanda antes atribuida a las mujeres locales, que ahora están en el mercado laboral. Las actividades desempeñadas por estas inmigrantes, a menudo de carácter precario y con menor cualificación, están tradicionalmente asociadas al género femenino, incluyendo el cuidado doméstico, el cuidado de niños y ancianos.
En el segmento de la encuesta, y que busca trazar el perfil de edad de los inmigrantes brasileños que trabajan en el mercado laboral de AML, se observó que el grupo de edad más representativo entre los encuestados es el de 25 a 34 años (36% de los participantes); le sigue el grupo de 35 a 44 años, que representa el 31,5% de los encuestados. Los demás grupos de edad presentan porcentajes más bajos: los que tienen entre 18 y 24 años (19,7% de los participantes), los que tienen entre 45 y 54 años (8,9% de los participantes) y, por último, los que tienen entre 55 y 66 años (3,9% de los participantes). Desde una perspectiva agregada, es evidente que el 67,5% de los inmigrantes brasileños que participan en el mercado laboral de AML tienen entre 25 y 44 años (Gráfico 1).
Gráfico 1
Edad de los inmigrantes brasileños residentes en AML. Fuente: el autor, 2023.
Cabe señalar que cerca del 47% de los jóvenes brasileños de entre 15 y 29 años desean emigrar si se presenta una oportunidad (Poletto, Campeche, Alencar, Castro y Pessoa, 2021). Este contingente, que representa a más de 20 millones de personas capaces de trabajar, se siente frustrado por la falta de perspectivas de futuro y el declive socioeconómico observado en el país brasileño. El escenario se ve agravado por la elevada tasa de desempleo y la insuficiente inversión gubernamental en cualificaciones profesionales. Estos factores contribuyen a un fenómeno conocido como "fuga de cerebros", en el que personas cualificadas, pero no empleables, buscan mejores oportunidades en otros países debido al pesimismo sobre las perspectivas económicas de su nación de origen (Poletto et al., 2021).
La falta de perspectivas para los jóvenes brasileños se debe principalmente a la falta de inversión en educación por parte del gobierno brasileño. Entre 2011-2015, solo se invirtió un 20% en este sector. En los años siguientes se produjo una caída de casi 5 puntos porcentuales, hasta el 15,4% (Poletto et al., 2021). La situación se agrava por el importante número de profesionales que, incluso después de completar su formación técnica, tienen dificultades para entrar en el mercado laboral nacional. Además, el país carece de una política integrada de promoción del desarrollo científico y tecnológico, que reúna a las universidades, las instituciones educativas y el sector productivo para capitalizar los talentos individuales. La inversión en capital humano es crucial porque, como señalan Poletto et al. (2021), conduce a la "sofisticación productiva", con beneficios no sólo para el individuo, sino también con un impacto positivo en la economía y el desarrollo del país.
Dentro de la AML, al analizar el lugar de residencia elegido por los participantes, Lisboa emerge como el conselho más importante, donde residen el 26% de estos inmigrantes. Setúbal es la segunda opción, con el 17,7% de los encuestados. Cascais, con el 14,3%, y Sintra, con el 8,4%, ocupan la tercera y cuarta posición, respectivamente. Estas cifras ponen de relieve las zonas de mayor concentración de brasileños en la región metropolitana y pueden reflejar factores socioeconómicos, culturales y de infraestructuras que hacen que estos municipios sean especialmente atractivos para esta población (Gráfico 2).
Gráfico 2
Conselho de residencia de los inmigrantes brasileños residentes en AML. Fuente: el autor, 2023.
En cuanto al nivel de estudios de los inmigrantes brasileños residentes en el AML, los datos recogidos revelan una marcada presencia de personas cualificadas. La mayoría, el 32,5%, declara haber cursado estudios superiores. A este grupo le siguen los que han completado la enseñanza secundaria, que representan el 23,6%. Curiosamente, los que han cursado estudios de posgrado, incluidas especializaciones, MBA, másteres, doctorados y doctorados, representan el 23,2%. Por otra parte, el 14,3% de los participantes indicaron que habían cursado estudios primarios, mientras que una proporción menor, el 6,4%, mencionó que sólo habían cursado estudios primarios.
Del total de encuestados, un considerable 55,7% tiene un alto nivel de cualificación académica, si sumamos los que tienen títulos de grado y postgrado. Esta cifra es indicativa de la capacidad y el potencial de estos inmigrantes, que probablemente buscarán oportunidades acordes con su formación y experiencia en el territorio portugués, enriqueciendo así la mano de obra local con sus competencias y conocimientos.
El mencionado fenómeno de la fuga de cerebros es un aspecto crítico de los movimientos migratorios. Se caracteriza esencialmente por la emigración de profesionales altamente cualificados de países menos desarrollados a otros más avanzados. Según Portes (1976), la decisión de un profesional de emigrar puede estar influida por tres conjuntos de factores: (a) determinantes primarios, relacionados con las desigualdades socioeconómicas entre el país de origen y el de destino, como las desigualdades salariales y las condiciones de vida; b) determinantes secundarios, manifestados por la posibilidad de entrar en el mercado de trabajo del país de origen, es decir, las oportunidades (o la falta de ellas) disponibles en el lugar de origen; c) determinantes terciarios, relacionados con los atributos y las cualificaciones personales del emigrante, como su red social y la influencia de ésta en su decisión.
Naturalmente, cuanto mayor sea la cualificación técnica y académica de un individuo, mayores serán sus posibilidades de buscar oportunidades en los países desarrollados, donde, teóricamente, tendría más posibilidades de ganar un salario más acorde con su perfil profesional.
Sin embargo, la realidad del destino no siempre está a la altura de las expectativas. Aunque las investigaciones muestran el alto nivel académico de los inmigrantes brasileños en AML, este alto nivel de estudios no garantiza por sí solo el éxito financiero o el desempeño de actividades económicas acordes con su cualificación. Un estudio realizado por Leal (2020) sobre la situación laboral de los jóvenes inmigrantes brasileños en Portugal revela que muchos de estos profesionales se enfrentan a importantes obstáculos para entrar en el mercado laboral portugués en funciones relacionadas con su formación. Estas dificultades suelen estar asociadas a su condición de inmigrantes. Los jóvenes se enfrentan a la falta de oportunidades en los sectores más valorados y remunerados y, además de las dificultades estructurales, los prejuicios también surgen como un obstáculo significativo, limitando aún más sus posibilidades de éxito profesional en el país de acogida.
b) Razones del flujo migratorio de brasileños hacia AML
En relación al objetivo central de la investigación, las motivaciones que llevaron a la inmigración de brasileños a AML entre 2011 y 2020 fueron diversas. La búsqueda de oportunidades profesionales surgió como una de las principales razones. Esta búsqueda no se limitó a la obtención de un empleo, sino también a la búsqueda de puestos que ofrecieran mejores condiciones profesionales, lo que demuestra la aspiración de estos inmigrantes a encontrar ambientes de trabajo más favorables.
Además, la búsqueda de una mayor calidad de vida ha resultado ser un factor decisivo para muchos. Este concepto, sin embargo, engloba varios elementos, entre ellos una mayor seguridad y el acceso a servicios sanitarios de mayor calidad. Las infraestructuras y los servicios públicos y privados ofrecidos en AML pueden haberse considerado superiores o más atractivos que los que los brasileños encontraban en sus ciudades de origen. Sin duda es esencial definir qué se entiende por "calidad de vida", la razón por la que tantos brasileños emigran en busca de este ideal.
Según Januzzi (2004, p. 19), la calidad de vida está directamente relacionada con el nivel de satisfacción de las necesidades materiales básicas de supervivencia y reproducción social de una comunidad. Así pues, este concepto engloba diversas dimensiones de la existencia humana, como la salud física, el bienestar emocional, mental y social, la satisfacción con la propia vida y la capacidad para realizar las actividades cotidianas. Cabe destacar que este concepto va más allá de la simple ausencia de dolencias o enfermedades, refiriéndose, sobre todo, a la sensación de bienestar y comodidad del individuo en todos los ámbitos de la vida, ya sean personales, profesionales, afectivos o de otro tipo. Por otro lado, Minayo, Hartz y Buss (2000, p. 8) adoptan una visión más amplia y contextualizada del concepto, afirmando que una sociedad con una alta calidad de vida es aquella que proporciona a sus miembros las condiciones necesarias para que desarrollen todo su potencial. Esta definición incluye aspectos tan diversos como la capacidad de vivir, sentir o amar y la capacidad de trabajar, produciendo bienes y servicios, o incluso dedicarse a actividades como la ciencia o las artes. La búsqueda de la calidad de vida representa, pues, el deseo de ampliar las libertades individuales y colectivas, con el fin de enriquecer y mejorar la experiencia humana, haciéndola más plena y gratificante. Sen (2000, p. 29) también contribuye a esta reflexión subrayando que la calidad de vida nos permite convertirnos en seres sociales más completos, ejerciendo nuestra voluntad, interactuando con el mundo que nos rodea e influyendo en él. Desde esta perspectiva, la calidad de vida no es sólo una condición estática, sino un proceso dinámico en el que las personas no sólo viven, sino que influyen activamente y dan forma al mundo que les rodea.
Otra motivación relevante fue la reunificación familiar, lo que indica que muchos inmigrantes ya tenían parientes o seres queridos establecidos en AML, y la decisión de inmigrar tenía como objetivo volver a conectar o permanecer cerca de estos familiares.
Por último, entre las razones para emigrar también figura la búsqueda de oportunidades de estudio, como cursos de enseñanza superior, programas de posgrado u otras formas de formación. Este factor sugiere un aprecio por la educación y la percepción de que AML puede ofrecer excelentes oportunidades de estudio. Todos estos factores componen un cuadro de las motivaciones de los brasileños para inmigrar a AML en la década en cuestión (Gráfico 3).
Gráfico 3
Principal motivo de emigración de los inmigrantes brasileños residentes en AML. Fuente: el autor, 2023.
En el contexto de la encuesta, está claro que la calidad de vida surgió como la principal motivación de los brasileños para emigrar al AML. De los 203 participantes entrevistados, 81 (es decir, el 39,9%) eligieron este motivo como la principal motivación de su decisión de emigrar.
El análisis de esta motivación desde una perspectiva de género revela un patrón interesante. Las mujeres valoran esta motivación más que los hombres. De hecho, el 56,8% de las mujeres citaron la calidad de vida como principal motivo para emigrar, mientras que entre los hombres la cifra fue del 43,2% (Tabla 1).
Tabla 1
|
|
Género |
Total |
|||||||
|
Mujer |
Hombre |
||||||||
|
principal motivo de emigración |
trabajo |
Cantidad |
52 |
16 |
68 |
||||
|
% principal motivo de emigración |
76,5% |
23,5% |
100,0% |
||||||
|
Residuales estandarizados |
1,7 |
-2,1 |
|
||||||
|
calidad de vida |
Cantidad |
46 |
35 |
81 |
|||||
|
% principal motivo de emigración |
56,8% |
43,2% |
100,0% |
||||||
|
Residuales estandarizados |
-0,4 |
0,5 |
|
||||||
|
reunión familiar |
Cantidad |
14 |
14 |
28 |
|||||
|
% principal motivo de emigración |
50,0% |
50,0% |
100,0% |
||||||
|
Residuales estandarizados |
-0,7 |
0,9 |
|
||||||
|
estudio |
Cantidad |
11 |
15 |
26 |
|||||
|
% e principal motivo de emigración |
42,3% |
57,7% |
100,0% |
||||||
|
Residuales estandarizados |
-1,2 |
1,5 |
|
||||||
|
Total |
Cantidad |
123 |
80 |
203 |
|||||
|
% principal motivo de emigración |
60,6% |
39,4% |
100,0% |
||||||
Principal motivo de emigración: género de los inmigrantes brasileños residentes en AML. Fuente: el autor, 2023.
Esto sugiere que las mujeres en particular pueden haber estado buscando no sólo oportunidades económicas, sino también un entorno con mayor seguridad, mejores servicios sanitarios, infraestructuras y otros componentes que constituyen una mejor calidad de vida. Quizá estas mujeres veían en AML un lugar más favorable para criar a sus hijos o para su realización personal y profesional.
En esta investigación, al evaluar la edad de los brasileños que indicaron la calidad de vida como principal motivación para emigrar al AML, surge un perfil etario bien definido. Más de la mitad (56,8%) de estos emigrantes tienen entre 35 y 44 años. El siguiente grupo de edad, de 25 a 34 años, representa el 24,7% de los encuestados, lo que muestra un claro predominio de adultos en las fases iniciales o medias de sus carreras. Por el contrario, los grupos de edad de 18 a 24 años y de 45 a 54 años muestran un porcentaje idéntico, con un 7,4% cada uno. En particular, la motivación por la calidad de vida es menos expresiva entre las personas de 55 a 66 años, que sólo representan el 3,7% de este segmento (Tabla 2).
Tabla 2
|
|
Edad |
Total |
||||||
|
18-24 |
25-34 |
35-44 |
45-54 |
55-66 |
||||
|
principal motivo de emigración |
trabajo |
Cantidad |
24 |
35 |
9 |
0 |
0 |
68 |
|
% principal motivo de emigración |
35,3% |
51,5% |
13,2% |
0,0% |
0,0% |
100,0% |
||
|
Residuales estandarizados |
2,9 |
2,1 |
-2,7 |
-2,5 |
-1,6 |
|
||
|
calidad de vida |
Cantidad |
6 |
20 |
46 |
6 |
3 |
81 |
|
|
% principal motivo de emigración |
7,4% |
24,7% |
56,8% |
7,4% |
3,7% |
100,0% |
||
|
Residuales estandarizados |
-2,5 |
-1,7 |
4,0 |
-0,4 |
-0,1 |
|
||
|
reunión familiar |
Cantidad |
0 |
7 |
7 |
9 |
5 |
28 |
|
|
% principal motivo de emigración |
0,0% |
25,0% |
25,0% |
32,1% |
17,9% |
100,0% |
||
|
Residuales estandarizados |
-2,3 |
-1,0 |
-0,6 |
4,1 |
3,7 |
|
||
|
estudio |
Cantidad |
10 |
11 |
2 |
3 |
0 |
26 |
|
|
% principal motivo de emigración |
38,5% |
42,3% |
7,7% |
11,5% |
0,0% |
100,0% |
||
|
Residuales estandarizados |
2,2 |
0,5 |
-2,2 |
0,5 |
-1,0 |
|
||
|
Total |
Cantidad |
40 |
73 |
64 |
18 |
8 |
203 |
|
|
% principal motivo de emigración |
19,7% |
36,0% |
31,5% |
8,9% |
3,9% |
100,0% |
||
Principal motivo de emigración: edad de los inmigrantes brasileños residentes en AML. Fuente: El autor, 2023.
Si nos fijamos en la formación académica de de los encuestados, vemos que los participantes están muy cualificados. En conjunto, el 76,5% de ellos tiene un nivel de educación alto: el 35,8% con ensino superior (enseñanza superior) y el 40,7% con pós-graduação (posgrado). Esto subraya la tendencia de los altamente cualificados a aspirar a mejores condiciones de vida fuera de Brasil. Siguen los que cursaron ensino médio (enseñanza media) (14,8%), ensino básico (educación básica) (4,9%) y, por último, ensino fundamental (educación primaria) (3,7%) (Tabla 3).
Tabla 3
|
|
Nivel educativo completado |
Total |
||||||
|
Educación básica |
Escuela primaria |
Secundaria |
Enseñanza superior |
Postgrado (Especialización, MBA, Máster, Doctorado) |
||||
|
principal motivo de emigración |
trabajo |
Cantidad |
4 |
19 |
23 |
16 |
6 |
68 |
|
% principal motivo de emigración |
5,9% |
27,9% |
33,8% |
23,5% |
8,8% |
100,0% |
||
|
Residuales estandarizados |
-0,2 |
3,0 |
1,7 |
-1,3 |
-2,5 |
|
||
|
calidad de vida |
Cantidad |
4 |
3 |
12 |
29 |
33 |
81 |
|
|
% principal motivo de emigración |
4,9% |
3,7% |
14,8% |
35,8% |
40,7% |
100,0% |
||
|
Residuales estandarizados |
-0,5 |
-2,5 |
-1,6 |
0,5 |
3,3 |
|
||
|
reunión familiar |
Cantidad |
1 |
2 |
6 |
14 |
5 |
28 |
|
|
% principal motivo de emigración |
3,6% |
7,1% |
21,4% |
50,0% |
17,9% |
100,0% |
||
|
Residuales estandarizados |
-0,6 |
-1,0 |
-0,2 |
1,6 |
-0,6 |
|
||
|
estudio |
Cantidad |
4 |
5 |
7 |
7 |
3 |
26 |
|
|
% principal motivo de emigración |
15,4% |
19,2% |
26,9% |
26,9% |
11,5% |
100,0% |
||
|
Residuales estandarizados |
1,8 |
0,7 |
0,3 |
-0,5 |
-1,2 |
|
||
|
Total |
Cantidad |
13 |
29 |
48 |
66 |
47 |
203 |
|
|
% principal motivo de emigración |
6,4% |
14,3% |
23,6% |
32,5% |
23,2% |
100,0% |
||
Motivo principal de la emigración: nivel de estudios terminados de los inmigrantes brasileños residentes en AML. Fuente: el autor, 2023.
En cuanto al perfil profesional de estos emigrantes en el AML, el 38,3% son empregados por conta de outrem, es decir, tienen una relación laboral formal; el 32,1% son empregadores, probablemente habiendo fundado o adquirido su propio negocio y el 29,6% de los encuestados ejercen una actividad por conta própria de forma isolada, demostrando un espíritu emprendedor o autonomía profesional (Tabla 4).
Tabla 4
|
|
Principal régimen de trabajo |
Total |
||||
|
Autónomo como empresario |
Trabajador autónomo |
Empleados |
||||
|
principal motivo de emigración |
trabajo |
Cantidad |
5 |
16 |
47 |
68 |
|
% principal motivo de emigración |
7,4% |
23,5% |
69,1% |
100,0% |
||
|
Residuales estandarizados |
-2,0 |
-0,8 |
1,8 |
|
||
|
calidad de vida |
Cantidad |
26 |
24 |
31 |
81 |
|
|
% principal motivo de emigración |
32,1% |
29,6% |
38,3% |
100,0% |
||
|
Residuales estandarizados |
3,1 |
0,1 |
-1,8 |
|
||
|
reunión familiar |
Cantidad |
5 |
12 |
11 |
28 |
|
|
% principal motivo de emigración |
17,9% |
42,9% |
39,3% |
100,0% |
||
|
Residuales estandarizados |
0,0 |
1,4 |
-1,0 |
|
||
|
estudio |
Cantidad |
0 |
7 |
19 |
26 |
|
|
% principal motivo de emigración |
0,0% |
26,9% |
73,1% |
100,0% |
||
|
Residuales estandarizados |
-2,1 |
-0,2 |
1,4 |
|
||
|
Total |
Cantidad |
36 |
59 |
108 |
203 |
|
|
% principal motivo de emigración |
17,7% |
29,1% |
53,2% |
100,0% |
||
Principal motivo de emigración: principal régimen laboral de los inmigrantes brasileños residentes en AML. Fuente: el autor, 2023.
Los resultados, analizados en conjunto, indican un retrato de los brasileños que vienen a AML en busca de calidad de vida: son adultos en fase productiva de su vida, con alto nivel de educación y con una significativa propensión al emprendimiento o al autoempleo. Esta configuración sugiere una población migrante cualificada que busca oportunidades que alineen su potencial profesional con un entorno que ofrezca mejores condiciones de vida.
La búsqueda incesante de una vida de calidad ha sido uno de los principales motores de la movilidad humana a lo largo de la historia. En el contexto brasileño, los datos muestran que la definición de "calidad de vida" está vinculada a la sensación de seguridad, ya que los altos niveles de violencia han tenido un profundo impacto en el bienestar y la vida cotidiana de la población.
Entre 2010 y 2020, Brasil registró 590.755 homicidios, según el Sistema de Informação sobre Mortalidade do Ministério da Saúde de Brasil. Además, el período de 2009 a 2019 reveló un promedio de 109 homicidios con armas de fuego por día. Estas cifras, comparables a las de zonas de conflicto armado, reflejan una realidad en la que la inseguridad impregna la vida cotidiana de muchos brasileños (Brasil, s.f.; Brasil, 2021).
La consecuencia directa de este escenario es el deterioro de la calidad de vida. Las constantes amenazas a la integridad física llevan a muchos brasileños a evitar los espacios públicos, alterando las rutinas y cultivando una constante sensación de miedo. Este estado de alerta continua, como lo describe Fraga (2015), no sólo reduce el bienestar individual y colectivo, sino que también emerge como un poderoso factor de expulsión, incentivando la emigración como medio de búsqueda de ambientes más seguros y propicios para el pleno desarrollo humano.
Para agravar aún más la situación, la violencia policial, que se supone es un instrumento de protección de la sociedad, se manifiesta a menudo como una fuente más de inseguridad. Prácticas como el uso excesivo de la fuerza letal, la tortura y las desapariciones inexplicadas, a menudo dirigidas contra los miembros más vulnerables de la sociedad, socavan aún más la confianza de la población en las instituciones y su propia percepción de la calidad de vida (Wacquant, 2001).
Asociar la emigración a la búsqueda de una mejor calidad de vida implica entender que la seguridad, el bienestar y las oportunidades son elementos centrales en esta ecuación. Brasil, con sus desafíos inherentes relacionados con la violencia, ve inevitablemente cómo muchos de sus ciudadanos buscan nuevos horizontes donde vivir con dignidad, paz y, sobre todo, con una alta calidad de vida. Silva (2021), en su estudio sobre la migración de brasileños y su elección de Portugal como destino, destaca precisamente este aspecto. El contraste entre las políticas de seguridad pública en Portugal y la situación en Brasil es sorprendente. Mientras que el primero presenta un ambiente de relativa calma y confianza, Brasil se enfrenta a importantes desafíos en este ámbito. La seguridad es una necesidad básica para la satisfacción humana y, cuando se ve comprometida, afecta directamente a la percepción de la calidad de vida.
La difícil situación se amplifica si se considera el escenario político brasileño de los últimos años. El país ha vivido momentos de profunda inestabilidad, que han tenido un impacto directo en la vida de sus ciudadanos. La crisis política se entrelaza con otras crisis, como la de la seguridad pública; toda esta situación crea un clima de malestar y fragilidad, que hace que quienes tienen condiciones económicas más favorables se sientan desprotegidos (Pereira, 2019).
Entre 2011 y 2020, Brasil atravesó una recesión económica sin precedentes. Ferrari (2019), basándose en estudios de la Fundación Getúlio Vargas, señala que esta fue la peor década para la economía brasileña en más de un siglo, especialmente en el período posterior a 2014. La recesión llevó a tasas alarmantes de desempleo, endeudamiento y caída del PIB, lo que provocó inseguridad empresarial en las inversiones y dudas de los consumidores. Debido a la falta de signos claros de recuperación y a la incapacidad del Gobierno para estabilizar las finanzas públicas, el nivel de insatisfacción social con la situación económica del país ha aumentado hasta niveles históricamente bajos. Además, el hecho de que Brasil vuelva a estar en el mapa del hambre es una fuente de angustia para todos: actualmente, unos 33,1 millones de brasileños no tienen acceso a los alimentos básicos (Guedes, 2022).
Cabe destacar que no solo los brasileños más vulnerables económicamente deciden abandonar el país debido a las adversidades a las que se enfrentan. França y Padilla (2018) afirman que desde 2014, debido a la alta criminalidad y la inestabilidad política, muchos brasileños pertenecientes a las clases media y alta han optado por emigrar. Portugal fue el destino elegido por su prosperidad económica, calidad de vida, mayor sensación de seguridad y por ser un país con fuertes lazos históricos con Brasil. En suelo portugués, muchos de estos inmigrantes brasileños con mayor poder adquisitivo obtuvieron el golden visa, destinado a extranjeros que realizan importantes inversiones en el país. Las ventajas de este visado incluyen la obtención de la nacionalidad de forma menos burocrática, la reagrupación familiar y el libre acceso a uno de los 27 países europeos. En este contexto, las inversiones realizadas por los brasileños se han concentrado en el sector inmobiliario.
El 22,7% de los emigrantes brasileños abandonaron su país de origen motivados por unas mejores condiciones laborales, mientras que otro 10,8% se enfrentó a la incipiente necesidad de encontrar un empleo; ambas motivaciones, directa e indirectamente, son indicativas de la aspiración a mejorar el nivel de vida. El análisis de los datos sugiere que la calidad de vida, especialmente en términos de oportunidades laborales, tiene una relación intrínseca con la decisión de emigrar; la mayoría (precisamente el 76,5%) de este 22,7% de emigrantes que expresaron esta motivación son mujeres.
Si nos fijamos en el grupo de edad de los emigrantes que se desplazaron por motivos profesionales, se observa una importante concentración de jóvenes. Más de la mitad de los participantes, el 51,5%, tenían entre 25 y 34 años, seguidos por el 35,3% de entre 18 y 24 años. El grupo de 35 a 44 años representaba el 13,2%. Esta tendencia entre los más jóvenes puede sugerir una búsqueda precoz de estabilidad y, en consecuencia, de una mejor calidad de vida. También es importante señalar la ausencia de emigrantes de entre 45 y 66 años, lo que indica posibles diferencias generacionales en las expectativas y percepciones de lo que constituye una vida de calidad.
En cuanto a la situación laboral de los inmigrantes de AML que se desplazaron por motivos profesionales, el 69,1% trabaja como empregados por terceiros, lo que puede sugerir una búsqueda de estabilidad financiera y de los beneficios asociados a un empleo formal. Por otra parte, el 23,5% trabaja como autônomos, lo que puede reflejar una aspiración a la autonomía y la flexibilidad profesional, mientras que una minoría del 7,4% actúa como empregadores, lo que indica una búsqueda de crecimiento y consolidación profesional. En esencia, cada una de estas opciones profesionales es una manifestación de la búsqueda de mejores condiciones de vida y bienestar en un país extranjero. Según Sjaastad (1962), la migración obedece principalmente a motivaciones económicas. Así, la decisión de emigrar se basa en una evaluación de los costes y beneficios previstos, frente a los imprevistos, y esta acción se interpreta como una inversión en capital humano para mejorar las condiciones de vida y de trabajo.
La teoría push-pull, que esboza los factores de expulsión y atracción, ofrece una amplia comprensión del fenómeno migratorio. Este enfoque considera que los elementos políticos, sociales y económicos son fundamentales en la decisión de un individuo de abandonar su país en busca de otra nacionalidad. En los países en desarrollo, aspectos como el crecimiento demográfico acelerado que provoca un exceso de mano de obra ociosa, los altos índices de pobreza y la mala distribución de la renta, así como un desarrollo económico insuficiente y la violación de los derechos individuales debido a la ineficacia de las políticas públicas, provocan desequilibrios sociales y fomentan la emigración hacia países más prósperos. Por lo tanto, los flujos migratorios provienen principalmente del interés individual por obtener una mejor calidad de vida en lugares donde el sector industrial y comercial ofrece oportunidades de empleo (Soares, 2004; Ravenstein, 1980).
Golgher (2004) subraya que la calidad de vida insatisfactoria en el país de origen es un factor de empuje, que impulsa al individuo a buscar destinos donde las expectativas de ganancias, especialmente financieras, sean más prometedoras. Este movimiento está motivado por las dificultades que se afrontan en el lugar de origen, que actúan como fuerzas impulsoras hacia otras regiones. Cabe señalar que este fenómeno afecta principalmente a los individuos que se encuentran en el extremo inferior de la estructura social y que se enfrentan a condiciones de vida más precarias. Estas personas, inmersas en contextos socioeconómicos desfavorables, suelen centrarse en preocupaciones financieras y a menudo optan por emigrar cuando se perciben a sí mismas como marginadas o excluidas socialmente de sus comunidades de origen.
Según Boneva y Frieze (2001), los estudios demuestran que el impulso de emigrar no es algo arraigado en la naturaleza humana. Antes de elegir trasladarse a otro país, un individuo realiza un análisis y una planificación exhaustivos. A menudo, la decisión sólo se toma cuando se percibe como la única alternativa posible o como último recurso para obtener un escenario financiero más prometedor.
La emigración brasileña a Portugal, estimulada por la perspectiva de reagrupación familiar, fue destacada por el 13,8% de los encuestados. Esta motivación para emigrar se distribuyó por igual entre hombres y mujeres, representando el 50% del total. En muchos casos, la decisión de emigrar se tomó en una etapa más madura de la vida, con una prevalencia en el grupo de edad de 45 a 54 años (32,1%), el de 35 a 44 años (25%) y el de 25 a 34 años (25%). Los que tienen entre 55 y 66 años representan el 17,9%. Cabe destacar que no se identificó a ningún emigrante de entre 18 y 24 años que se desplazara por reagrupación familiar.
Como señalan Fonseca, Ormond, Malheiros, Patrício y Martins (2005), la ruptura familiar es una de las experiencias más desafiantes para un inmigrante, tanto psicológica como socialmente. En medio de las inestabilidades y desafíos de la vida, es en la familia, inmediata o extensa, donde los individuos encuentran una base estable y segura. En este contexto, la familia desempeña un papel fundamental en la calidad de vida del inmigrante, actuando como pilar emocional y punto de referencia de la identidad cultural entre el país de origen y el nuevo entorno. Por este motivo, muchos inmigrantes, al afrontar el proceso migratorio, intentan acercar a sus familias, con la intención de garantizarles y garantizarse una mejor calidad de vida, sustentada en la presencia y el apoyo de sus seres queridos.
A este respecto, la legislación portuguesa, en particular la Ley nº 23/2007 de 4 de julio, ofrece un apoyo jurídico que refleja esta comprensión de la importancia de la familia para la calidad de vida de los inmigrantes. La ley prevé mecanismos para facilitar la reagrupación familiar, reconociendo que la presencia de la familia puede ser un factor determinante para el bienestar y el éxito de la adaptación del inmigrante en el nuevo país (Portugal, 2007, Art. 98-100). La posibilidad de reunirse con los seres queridos, garantizada por los derechos legales, no sólo refuerza los lazos familiares, sino que también es un elemento central para mejorar la calidad de vida del inmigrante, proporcionándole estabilidad emocional, apoyo social y una transición más armoniosa a la nueva cultura y sociedad.
Raposo y Togni (2009) afirman que "es perfectamente reconocible el avance de las políticas de inmigración portuguesas para promover eficazmente la integración y la interculturalidad, especialmente en lo que respecta a la reagrupación familiar" (p. 165). Así, al facilitar la reagrupación familiar, Portugal no sólo demuestra un enfoque humanitario de la inmigración, sino que también reconoce implícitamente los beneficios de una sociedad multicultural, en la que diferentes perspectivas y experiencias la enriquecen socialmente.
La búsqueda de una educación de calidad surge como una de las motivaciones de la emigración brasileña a Portugal, según los datos recogidos. Según la encuesta, el 8,9% de los participantes brasileños citaron el deseo de estudiar como principal motivo de su decisión de abandonar Brasil. En este contexto, cabe destacar que esta motivación fue citada principalmente por los hombres, con un 57,7% del total, mientras que las mujeres representaron el 42,3%.
Si nos fijamos en el grupo de edad de estos emigrantes, hay una preferencia notable por los jóvenes. El 80,8% de los emigrantes de esta categoría pertenecen a los grupos de edad de 18 a 24 años (38,5%) y de 25 a 34 años (42,3%). Por otra parte, los individuos de 45-54 y 35-44 años representan el 11,5% y el 7,7% respectivamente. No hubo ningún participante de 55-66 años que emigrara por motivos de estudio.
Además de proporcionar una formación académica de calidad, la emigración por motivos de estudio está asociada a la búsqueda de una mejor calidad de vida. Estudiar en otro país no sólo ofrece una educación excelente, sino también la posibilidad de experimentar una cultura diferente, crear redes internacionales y, posiblemente, acceder a mejores oportunidades profesionales en el futuro. La decisión de emigrar para estudiar refleja la aspiración de los individuos a mejorar su estatus socioeconómico, lo que a su vez repercute directamente en la mejora de su calidad de vida.
Haupt, Krieger y Lange (2013) analizaron los efectos y las implicaciones de la migración estudiantil de países menos desarrollados a países más avanzados. Para los autores, la migración estudiantil es una faceta del fenómeno migratorio, con implicaciones socioeconómicas y políticas para los dos países implicados. Uno de los efectos más significativos de este tipo de migración es la posibilidad de una estancia de larga duración en el país de destino. Gracias a una educación de alta calidad, estos estudiantes se convierten en candidatos atractivos para el mercado laboral local, con una mayor probabilidad de permanecer en el país tras finalizar sus estudios.
El estudio se originó a partir de un cuestionario en línea respondido por 203 inmigrantes brasileños residentes en el área metropolitana de Lisboa, Portugal. La mayoría de los encuestados eran mujeres, residentes en Lisboa, con edades comprendidas entre los 25 y los 44 años y con un nivel educativo alto, universitario o de posgrado.
De los datos obtenidos, observamos una marcada feminización del flujo migratorio. Históricamente, la migración se percibía como un fenómeno predominantemente masculino, en el que los hombres emigraban dejando a sus familias en busca de oportunidades profesionales en otras regiones o países. Sin embargo, con el creciente empoderamiento de la mujer en las últimas décadas, la decisión de emigrar ha estado a menudo influida por las propias mujeres, que ven en territorios extranjeros una oportunidad de crecimiento personal y de apoyo a la familia que permanece en el país de origen. En consecuencia, el movimiento migratorio femenino ha superado al masculino en Portugal, gracias a los vínculos históricos establecidos con Brasil y a la proximidad lingüística, aunque con sus variaciones.
También se constató que un porcentaje significativo de los participantes tenía entre 25 y 44 años; se trata de personas con importantes cualificaciones académicas, que han cursado carreras universitarias o programas de posgrado. Sin embargo, estas cualificaciones por sí solas no se traducen en empleos compatibles con la formación adquirida en el país de destino.
En cuanto a las razones para emigrar, que son el foco del presente análisis, identificamos una variedad de motivaciones proporcionadas por los entrevistados, clasificadas en cuatro ejes principales: calidad de vida, trabajo, reunificación familiar y estudios. Sobre todo, la búsqueda de una mejor calidad de vida fue el factor predominante entre los brasileños residentes en AML.
La creciente emigración de brasileños a Portugal en la última década está directamente relacionada con la percepción del deterioro de la calidad de vida en Brasil. Enfrentado a una fuerte recesión económica, el país ha experimentado dificultades en diversos sectores, generando un sentimiento de inseguridad e incertidumbre sobre el futuro entre la población. Factores como la alta criminalidad, en algunos casos por parte de las instituciones policiales, el elevado desempleo, el creciente endeudamiento, la paralización del crecimiento económico y la falta de inversión en servicios esenciales, entre otros, han actuado como catalizadores para que los brasileños se trasladen a otros países. Esta dinámica involucró tanto a los estratos socioeconómicos más vulnerables como a los más privilegiados, dirigiéndolos hacia países considerados más desarrollados y con una estructura económica más sólida. Estos factores, evaluados en conjunto, ponen de manifiesto la continua búsqueda de una mejor calidad de vida, buscada por quienes optan por el proceso migratorio.
El análisis de los datos recogidos en este estudio revela distintos patrones en las motivaciones de los brasileños para emigrar a AML. En términos de género, las motivaciones de las mujeres se centraban predominantemente en las oportunidades profesionales y la mejora de la calidad de vida focalizada, esta última, en cuestiones de seguridad. Por el contrario, las motivaciones de los hombres estaban más relacionadas con la educación. Sin embargo, se observó que la necesidad de reunificación familiar afectaba a ambos sexos.
El grupo de edad de los emigrantes también esbozó tendencias específicas. Mientras que los más jóvenes buscaban sobre todo oportunidades académicas, la búsqueda de mejores condiciones de trabajo y una alta calidad de vida ocupó un lugar central en los grupos de edad más avanzada. Los mayores, por su parte, mostraron una mayor inclinación hacia la reunificación familiar.
Si se compara el nivel educativo de los emigrantes con sus motivaciones, se observa que los que tienen una educación básica estaban motivados principalmente por aspiraciones educativas. Por otra parte, los que tenían títulos más avanzados buscaban mejores condiciones de trabajo o la reagrupación familiar, mientras que los que tenían títulos de posgrado estaban motivados principalmente por la búsqueda de una mejor calidad de vida.
En el contexto profesional, la decisión de emigrar de los empresarios individuales estuvo más vinculada a la búsqueda de calidad de vida, mientras que los trabajadores autónomos se inclinaron por la reagrupación familiar. Los trabajadores por cuenta ajena, por su parte, se centraron sobre todo en la mejora de las condiciones de trabajo.
Por último, este estudio destaca la centralidad de la calidad de vida como principal motor de la emigración, especialmente entre las mujeres de mediana edad con alta cualificación académica y perfil emprendedor. Así, a pesar de la diversidad de motivaciones que impulsan a los brasileños a emigrar al AML, todas ellas orbitan de alguna manera en torno al concepto de calidad de vida, reafirmando su importancia intrínseca y la constante búsqueda humana de su maximización. Esta percepción refuerza a Portugal, y al AML en particular, como destino atractivo para los brasileños que buscan una vida mejor.
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Recibido: 14/11/2023
Evaluado: 13/11/2024
Versión Final: 13/01/2025
(*) Diplomado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales (Universidad Niccoló Cusano). Master en Ciencias (Universidad Niccoló Cusano). Italia. Doctorando en Estudios Migratorios (Universidad de Granada). España. Email: [email protected] ORCID: https://orcid.org/0000-0002-5571-4807