REVISTA DE LIBROS
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La titulación del libro se presenta al lector como un mero estudio de caso relativo al soviet de Rosario del 7 de febrero de 1921, aunque hay algo mas. Aunque a priori el título puede inducir a esperar un objeto de estudio cuya especialidad y temporalidad son acotadas, el registro de análisis se remonta varias décadas atrás en el tiempo y la investigación presenta como hipótesis principal que el soviet no es un acontecimiento aislado, sino un punto de condensación de una larga trayectoria de la lucha de los trabajadores y las estudiantes en la ciudad de Rosario.
El autor realiza una genealogía de la lucha obrera en la ciudad, su punto de partida comienza en la década de 1880, haciendo especial énfasis en la tendencia anarquista. En dicho proceso hay una descripción de los actores sociales y el derrotero de los mismos hasta la toma del municipio.
En adhesión a lo argumentado en el prólogo, el texto es de una lectura clara y amena, lo que le da la capacidad de ser un material accesible en su interpretación y contenidos a aficionados o interesados en el tema, pero tampoco deja de lado las características necesarias para el ámbito académico, universitario y de investigación.
Respecto a las cuestiones metodológicas Menotti desarrolla un fluido manejo de fuentes y bibliografías, el libro da cuenta de que el autor se encuentra inmiscuido en las producciones historiográficas respectivas a su objeto de estudio usándolas de manera oportuna, desarrolla un diálogo armonioso con otros trabajos de investigación, lo que vuelve a su producción una obra de relevancia como material de consulta para todo aquel que decida realizar una investigación que pueda tener relación con el ámbito obrero y huelguístico en la Rosario de la primera mitad del siglo XX.
Respecto a la descripción del contenido: el libro consta de un prólogo de Oscar Videla, una introducción y cinco capítulos en donde se desarrolla sobre los actores históricos y los acontecimientos en profundidad. Los tres primeros capítulos se encuentran ordenados por temática y no por orden cronológico, lo mismo para los últimos dos, pero estos se valen de la integración del desarrollo anterior. Por último tiene una conclusión que opera a modo de balance.
En el capítulo primero, titulado “Los anarquistas” Menotti realiza una caracterización histórica de tendencias y corrientes dentro del movimiento anarquista en Rosario. Lleva a cabo un repaso histórico sobre las características y roles de los principales actores como gremios, sindicatos, diarios, revistas y personalidades destacadas hasta el momento de la destitución del intendente de la ciudad. En aquellos tiempos el anarquismo debatía las formas de lucha y las estrategias revolucionarias, este capítulo da un panorama y un barrido histórico de las tres generaciones anarquistas de la ciudad y sus personalidades más destacadas. El objetivo del capítulo es alcanzado principalmente a través de fuentes relacionadas a la prensa y trabajos de investigación de otros autores.
En segundo lugar se encuentra el capítulo “Los estudiantes” este se centra en la veta ligada al ámbito secundario como una instancia de formación en la militancia e introducción en la vida política para una inmersión mayoritaria en la universidad como un espacio de confluencias y disputas entre facciones de estudiantes y profesores. En este capítulo se visibiliza no sólo la alta participación estudiantil en la vida política de la ciudad sino que también se mencionan los diferentes tendidos partidarios y clientelares en la universidad. La reforma universitaria de 1918 no escapa a este espacio de análisis, se presenta como un antecedente clave que junto al peso internacional de la Revolución Rusa, fueron parte de la retórica de la época. Para el autor entender estos espacios es entender gran parte de los hechos posteriores, comprendiendo a los agentes históricos que formaron parte, es importante destacar que los estudiantes de la facultad de medicina son quienes más compromiso y cercanía tuvieron con la causa ácrata y quienes más vínculos tuvieron en el soviet y en los ciclos de huelgas previos.
El siguiente capítulo “Los trabajadores” aborda la composición de la clase trabajadora rosarina y sus actividades e ingresos a través de fuentes censales. Por otra pare, son descritas las formas de organización, solidaridad y participación en los conflictos relativos al ámbito del trabajo. Rosario no era sólo una ciudad portuaria que se relacionaba con el campo a través del traslado y comercialización de cereales, la actividad industrial también se volvía característica e importante dentro de la configuración obrera de la ciudad. El rol de la prensa obrera como arma de disputa y debate público y también como elemento comunicacional clave de las diferentes federaciones, gremios y sindicatos es otro de los puntos interesantes del capítulo. Menotti trabaja los impactos de la coyuntura internacional de la guerra que implicaron una carestía generalizada en los sectores sociales más bajos de la ciudad, lo que generaba un clima propicio para la conflictividad y la agitación social.
El penúltimo capítulo nombrado “El ciclo de huelgas” oficia de terreno fértil para afirmar la hipótesis principal del autor, en él se describen los casos de huelgas nacionales de 1907, 1909, 1917, 1919 y 1921 (con especial énfasis en las últimas tres) así como también huelgas provinciales ligadas a La Forestal y las huelgas locales de Rosario, como la de la policía, entre otras. Es interesante el uso de fuentes como los pliegos de reclamos presentados por los huelguistas, así como también el rol de las partes que conformaban los conflictos, como sectores empresarios, gremios, fuerzas represivas, sectores militantes y civiles. Dicho ciclo tuvo como sello distintivo un clima de alta conflictividad social y violencia en las calles de la ciudad y alrededores. También se describen las formas de ejercicio de la violencia. La palabra maximalismo aparece en aquellos tiempos como parte del idioma cotidiano y el temor por parte de algunos sectores a una revolución como la ocurrida en Rusia se agudiza.
Por último “El acontecimiento” en este capítulo se describe el hecho que titula el libro de Menotti, aquí la investigación adquiere su cénit, se conectan los capítulos anteriores y se argumenta con una gran cantidad de fuentes que dan cuenta de la trayectoria individual de la mayoría de quiénes formaron parte de la destitución del intendente interino Schleisinger a través de sus prontuarios, como también de las medidas tomadas por el dirigente Carlos Chimanaud que ocupó el cargo interino de la intendencia y aguardó a la espera de una designación democrática por parte de la FOLR. Por otra parte el trabajo realizado a través de los periódicos de la ciudad logra una reconstrucción de la opinión pública y su rol como ámbito de disputa política, se ve plasmado en las lecturas en clave carnavalesca del acontecimiento por parte de la prensa comercial, en especial del diario La Capital, opositora a los anarco-comunistas. El evento del 7 de febrero de 1921 concluyó a las pocas horas con un saldo de veinte detenidos que claudicaron ante la llegada de fuerzas represivas. Siendo Claudio Newell y Rafael Bielsa sus defensores.
Como parte final del último capítulo y de la conclusión el autor afirma su hipótesis de que el soviet de Rosario se corresponde al extenso derrotero de resistencias, luchas y reivindicaciones obreras y no un acontecimiento espontáneo, efímero e improvisado asociado a lo anecdótico.
La presente reseña no tiene como principal objetivo enumerar los procesos y actores presentados dentro del libro, sino que persigue la finalidad de destacar los aspectos positivos, características y elementos que constituyen la esencia del libro para que el futuro lector o quien se encuentre interesado en la temática pueda tener una aproximación sobre qué va a encontrar al momento de la lectura del mismo.
Martín Taboada
Universidad Nacional de Rosario
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ORCID: https://orcid.org/0009-0000-9397-9657